El lago artificial

(I. Cano)

 

Aidalai

 

Maldito el día en que di paso a la frontera

y cabalgabas rumbo fijo al corazón.

Te hacías dueña del latir y del pensar

y me enganchabas al bombeo de tu amor.

 

Y con la ausencia del dolor

y aquella paz colmando la razón

ahogabas toda mi ansiedad

en un inmenso lago artificial.

De venta en los callejones

y en los lúgubres rincones

de mi ciudad.

 

Como en cualquier amor

el primer mes fue el bueno

y pronto, pronto desapareció el placer.

Tu solo nombre avivaba en mí el deseo

que alimentabas con un agujero nuevo.

 

Pero después aquel temblor

bañado por el agua del sudor

mil veces intenté aguantar,

mil veces más te tuve que buscar.

Te encontré en los callejones

y en los lúgubres rincones

de mi ciudad.

 

 

Duración: 3:53

 

 

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