El Uno, el Dos, el Tres
(J.M. Cano)
Ese día un día llegará
no será pronto ni tarde;
cuando no queda cerilla ya,
es el dedo lo que arde.
Lo que sube habrá de
descender,
y aunque mientras la
escalada
no es cuestión de mirarse a
los pies,
no sé yo si esta cordada
ha pensado en la bajada.
Que si ese día la tortilla
da la vuelta,
veréis que pocos nos
quedamos en cubierta.
El uno, el dos, el tres
y para de contar,
que al escondite inglés
se han puesto los demás.
El uno, el dos, el tres
y para de cantar
porque a ninguno le interesa
escuchar.
Aunque en foto aparentemos
más,
somos sólo tres polillas
que de tanto dar contra el
cristal
se han colado en la
bombilla,
hasta que la luz de este
quinqué
ya no sea lo que era,
y se encienda sólo para que
se la vea desde fuera,
como la de la nevera.
Si de ese cuajo la tortilla
da la vuelta
veréis que pocos nos
quedamos en cubierta.
El uno, el dos, el tres
y para de contar
que al escondite inglés
se han puesto los demás.
El uno, el dos, el tres
y para de cantar
porque a ninguno le interesa
escuchar.
Y quizá volvamos al local
a cantar para nosotros,
lo de "Hoy no me puedo
levantar",
y dejar que esa chorrada
nos empañe la mirada.
Lágrimas de agua pasada,
despintando la fachada.
Duración: 4:41