Te quiero, te amo.
Romina y Albano.
No soy más por decir más.
¿Crees que no soy cariñoso?
Es corteza. Muérdela.
Y hasta por dentro, te aseguro,
que si el pan se pone duro,
es señal de que es buen pan.
No soy más por mostrar más.
Mira a Romina y ALBANO,
media vida de la mano.
De enseñarlo lo han gastao
y ahora ya cantan
las baladas
cada uno por su lao.
ROMINA: Yo te quiero, yo te quiero
ALBANO: cariño, tesoro, te bajo un lucero.
ROMINA: Yo te quiero, yo te quiero.
ALBANO: mi corazón, mi cielo.
Ni de paddle
ni de squash.
Soy de fútbol
o boxeo
para ver y practicar.
Te propongo
que juguemos
o llamarnos
por el nombre
y querernos de verdad.
ROMINA: Yo te quiero, yo te quiero
ALBANO: cariño, tesoro, te bajo un lucero.
ROMINA: Yo te quiero, yo te quiero.
ALBANO: mi corazón, mi cielo.
No soy más
por decir más.
|